Conductividad térmica: un "canal de alta-velocidad" para la transferencia de calor
La tarea principal de los compuestos de encapsulado térmicamente conductores es permitir que el calor generado por los componentes electrónicos escape rápidamente. Su conductividad térmica actúa como una autopista para el calor; cuanto mayor sea la conductividad térmica, más rápida será la transferencia de calor. La conductividad térmica de los productos ordinarios está entre 0,5-3 W/m·K, mientras que los productos de alto rendimiento pueden alcanzar más de 5 W/m·K. Por ejemplo, después de encapsular los dispositivos eléctricos, la temperatura del chip se puede reducir entre 10 y 20 grados en comparación con cuando no están encapsulados, lo que mejora significativamente la estabilidad del dispositivo. Sin embargo, una mayor conductividad térmica no siempre es mejor; Una conductividad térmica excesivamente alta puede generar mayores costos y la elección debe basarse en los requisitos reales de disipación de calor.
Aislamiento y protección: una "armadura de seguridad" para componentes electrónicos
Además de la conductividad térmica, los compuestos de encapsulado también actúan como un "paraguas protector" para los componentes electrónicos. Necesitan excelentes propiedades de aislamiento para evitar fugas o cortocircuitos.-El voltaje de ruptura normalmente debe alcanzar más de 15 kV/mm para soportar entornos de alto-voltaje. Al mismo tiempo, debe resistir la humedad, el polvo y la corrosión química, como si se pusiera un "traje impermeable y a prueba de polvo" sobre el componente. En equipos para exteriores o ambientes húmedos, los compuestos para macetas de alta-calidad pueden extender la vida útil de los componentes entre 3 y 5 años. Además, su flexibilidad también es crucial, ya que amortigua las vibraciones y los golpes para evitar daños en los componentes debido a la tensión mecánica.
Procesamiento y resistencia a la temperatura: un "transformador" adaptable a entornos extremos Los dispositivos electrónicos funcionan en diversos entornos, lo que requiere que los compuestos de encapsulado sean altamente adaptables. Deben soportar temperaturas extremas que oscilan entre -40 grados y 150 grados, sin ablandarse ni fluir a altas temperaturas ni agrietarse y pelarse a bajas temperaturas. Por ejemplo, los componentes electrónicos de los automóviles pueden funcionar a temperaturas superiores a los 120 grados, mientras que los equipos exteriores en los inviernos del norte pueden enfrentar temperaturas tan bajas como -30 grados; Sólo los compuestos para macetas con un amplio rango de temperatura pueden cumplir estos requisitos. Además, su proceso de curado es fundamental: algunos requieren curado con calor, otros a temperatura ambiente y otros curan rápidamente (en 10 minutos). Al seleccionar un compuesto para macetas, se debe considerar la eficiencia de la producción y la compatibilidad del equipo.

